La comunidad de Pesquería continúa viviendo momentos difíciles tras la explosión por pirotecnia que estremeció al Fraccionamiento Los Olmos. El siniestro, presuntamente relacionado con almacenamiento de cohetes, dejó una nueva víctima mortal, con lo que la cifra ascendió a cuatro víctimas fallecidas.
La adolescente Dayra Jimena García Zapata, de 15 años, murió tras permanecer en estado crítico desde el viernes. Estaba internada en la Clínica 67 del Seguro Social. El personal médico confirmó el deceso durante la madrugada del domingo. El fallecimiento de la menor causó profunda consternación, ya que presentaba quemaduras en todo el cuerpo y su estado de salud siempre fue delicado.

La explosión ocurrió el viernes por la noche, alrededor de las 20:43 horas. Fue en una vivienda ubicada en la calle Olmo Siberiano, donde presuntamente se almacenaban cohetes. El estallido destruyó dos casas y dejó daños considerables en otras más. En el lugar murió un hombre que se presume era Pedro Oziel Macías Jiménez, dueño de la vivienda donde se guardaba la pirotecnia. Aun así, su identidad sigue en proceso de confirmación mediante pruebas genéticas. Además, falleció Anastacia Rodríguez de León, de 75 años, quien quedó atrapada bajo los escombros de un domicilio cercano.
Otra de las víctimas mortales fue Ingrid Dannai, hija de Pedro Oziel. La joven, también de 15 años, no sobrevivió a las lesiones sufridas. Su familia llevó a cabo su velorio y sepultura durante el fin de semana. Hasta ahora, el saldo es doloroso: cuatro fallecidos, nueve lesionados y daños en al menos 51 viviendas. Aunque las autoridades continúan inspeccionando la zona, los daños reflejan la magnitud del siniestro. Aun así, Protección Civil permitió el regreso gradual de algunos habitantes, mientras continúa evaluando riesgos en estructuras.
Vecinos Vuelven A Casas Tras Explosión Por Pirotecnia
Dos días después de la explosión, varios residentes comenzaron a regresar a sus casas. Aunque el ambiente es un poco más tranquilo, las secuelas del incidente siguen presentes en paredes, ventanas y techos. Los daños se concentran principalmente en las calles Olmo Siberiano y Olmo Pumila. Las viviendas destruidas y la tercera que tuvo que ser demolida muestran el nivel de afectación. Aun con esto, Protección Civil municipal autorizó el retorno de la mayoría de los vecinos. Sin embargo, el regreso vino acompañado de incertidumbre, especialmente por las dudas sobre las reparaciones y los apoyos.
Ricardo, uno de los afectados, volvió junto a su esposa. Protección Civil inspeccionó su vivienda y aseguró que no había daño estructural, aunque sí ventanas rotas. Aunque el Municipio se ofreció a reponer los vidrios, él decidió adelantarse para no esperar más tiempo. Explicó que su prioridad era proteger su casa, pues desconoce cuándo llegará la ayuda oficial. Además, mencionó que buscaba evitar robos y resguardar a su familia del frío. El sentimiento general entre los vecinos es similar: regresar era necesario, pese a la falta de claridad en los apoyos.
Otro habitante, Juan Moreno, también volvió a su casa, aun con preocupaciones. Señaló que el techo presentó daños que él considera graves, pero Protección Civil le permitió ingresar. Su vivienda sigue sin luz ni gas. Aun así, decidió permanecer ahí. Le informaron que los servicios podrían restablecerse entre lunes y martes. La incertidumbre es una constante entre los afectados. Estos relatos muestran la urgencia de retomar la vida diaria mientras esperan que las reparaciones lleguen.
En Olmo Siberiano, la situación es diferente. Pocas familias han podido volver. Solo se les permitió entrar para recoger algunas pertenencias básicas. Las casas requieren revisiones más profundas debido a los daños. La zona permanece parcialmente restringida por motivos de seguridad. Equipos municipales siguen evaluando los casos más complejos. El ambiente refleja angustia, cautela y un esfuerzo colectivo por recuperar la normalidad.
Autoridades Prometen Apoyo A Tragedia En Pesquería
El alcalde de Pesquería, Francisco Esquivel, aseguró que el Municipio dará respaldo a todas las familias afectadas. Prometió que en las próximas horas llegarán vidrios y puertas para sustituir las piezas destruidas. También señaló que el gobierno municipal intervendrá en los daños mayores, incluso en aquellos que no sean cubiertos por Infonavit. La meta, dijo, es que los habitantes recuperen su día a día lo antes posible. Los vecinos esperan que estas promesas se cumplan pronto y que las reparaciones arranquen sin demoras.
Aun así, persisten las dudas entre la población. Algunas personas indicaron que no saben cuándo llegará la ayuda oficial. Aunque ya existe un registro para recibir apoyos, no se han dado fechas claras para entregas. Por ello, muchas familias continúan cubriendo por su cuenta gastos de reparaciones menores, desde vidrios hasta arreglos básicos. El panorama muestra una mezcla de urgencia, necesidad y desconfianza ante la falta de certezas.
Las autoridades insisten en que habrá apoyo total. También recalcó que continuarán evaluando daños estructurales para evitar riesgos posteriores. Estas revisiones seguirán durante los próximos días, principalmente en las zonas con mayor afectación.
Comunidad Busca Retomar La Normalidad
Las familias afectadas intentan reconstruir su rutina. A pesar de los daños visibles, necesitan volver a sus hogares para sentir estabilidad y seguridad. Muchos mantienen la esperanza de que la ayuda llegue en los próximos días y que el Ayuntamiento cumpla lo prometido. La comunidad reconoce que será un proceso largo, pero no puede detener su vida diaria.
Los vecinos están en contacto con Protección Civil para dar seguimiento al estado de sus casas. Buscan asegurar que las reparaciones estructurales comiencen lo antes posible. Mientras tanto, continúan protegiendo sus propiedades y realizando arreglos temporales. La explosión dejó una huella profunda, pero también generó solidaridad entre las familias de la zona.
Aunque el retorno a la normalidad tomará tiempo, las familias avanzan paso a paso. El siniestro causó pérdidas humanas y materiales, pero la respuesta comunitaria demuestra resiliencia pese a la tragedia.
Array







