Oaxaca encabeza la lista de entidades con mayor superficie dañada por plagas forestales en el país. Así lo revela el reporte nacional de plagas forestales, que muestra un escenario complejo para los ecosistemas del estado. El dato central no pasa desapercibido: más de 12 mil hectáreas presentan afectaciones asociadas a distintos agentes biológicos.
En primer lugar, el informe ubica a Oaxaca dentro del rango de riesgo alto por la presencia de insectos descortezadores. Además, lo coloca en riesgo muy alto por insectos defoliadores. Ambas categorías reflejan una presión constante sobre los bosques, especialmente en zonas donde el estrés ambiental ya era evidente.

A diferencia de otros años, el periodo analizado muestra una combinación de factores. Por un lado, condiciones climáticas variables. Por otro, una mayor detección gracias a herramientas de monitoreo. En consecuencia, el problema se dimensiona con mayor claridad, aunque no por ello resulta menos preocupante.
Finalmente, el reporte confirma que Oaxaca no está solo en este escenario. Sin embargo, sí concentra la mayor superficie dañada, lo que lo convierte en un punto clave para la atención forestal a nivel nacional.
Superficie Dañada Y Estados Afectados Por Plagas Forestales
De acuerdo con el reporte, Oaxaca forma parte del grupo de diez entidades con mayor superficie afectada por plagas forestales. En conjunto, estos estados concentran más de 34 mil hectáreas dañadas, lo que equivale a poco más del 80 por ciento del total nacional registrado.
En este grupo aparecen también el Estado de México, Durango, Hidalgo, Querétaro, Baja California Sur, Puebla, Jalisco, Nuevo León y Nayarit. No obstante, Oaxaca destaca por ocupar el primer lugar en extensión afectada, superando por amplio margen a varias de estas entidades.
Ahora bien, el periodo de análisis abarca del 1 de enero al 30 de septiembre de 2025. Durante esos meses, se realizó monitoreo terrestre en casi 385 mil hectáreas a nivel nacional. Este esfuerzo permitió identificar mil 966 avisos de posible presencia de plagas forestales.
Como resultado, la superficie total notificada como afectada alcanzó casi 43 mil hectáreas. Este dato confirma que el problema no es aislado ni puntual. Por el contrario, se trata de una situación extendida que requiere seguimiento constante.
Tipos De Plagas Forestales Y Su Impacto
Al revisar el desglose de la superficie afectada, se observa que las plagas no actúan de forma uniforme. De hecho, casi la mitad del daño corresponde a plantas parásitas, con más de 20 mil hectáreas impactadas. Este tipo de afectación debilita a los árboles y los vuelve más vulnerables a otros agentes.
En segundo lugar, aparecen los insectos descortezadores. Estos organismos dañan directamente el tronco de los árboles, afectando su circulación interna. En total, se reportaron más de 11 mil hectáreas con este tipo de plaga, lo que representa poco más del 26 por ciento del área afectada.
Por su parte, los insectos defoliadores ocuparon el tercer lugar. Con casi 8 mil hectáreas dañadas, estos insectos reducen la capacidad de los árboles para realizar la fotosíntesis. Como consecuencia, el crecimiento se ralentiza y aumenta el riesgo de muerte forestal.
Además, el informe señala la presencia de insectos barrenadores, otras plagas y enfermedades forestales. Aunque su impacto es menor en términos de superficie, su presencia suma presión a ecosistemas que ya muestran signos de desgaste.

Monitoreo Y Detección Temprana
La detección de estas plagas no depende solo de recorridos en campo. En este sentido, la Comisión Nacional Forestal ha incorporado herramientas tecnológicas para ampliar el alcance del monitoreo. Durante el periodo analizado, más de 57 mil hectáreas fueron sometidas a revisión mediante imágenes satelitales y mapeo aéreo.
Este enfoque permite identificar patrones de estrés en el arbolado. Cambios en el color de la vegetación o en su densidad pueden asociarse a la presencia de insectos descortezadores, defoliadores u otros agentes patógenos. Así, se logra una detección más temprana.
Sin embargo, la tecnología no sustituye el trabajo en campo. El monitoreo incluye recorridos terrestres que permiten confirmar las alertas detectadas desde el aire. Además, estos recorridos ayudan a identificar cambios en el ecosistema que favorecen la aparición de plagas forestales.
Gracias a esta combinación de métodos, las autoridades pueden reaccionar con mayor rapidez. Aun así, el volumen de superficie afectada muestra que el reto sigue siendo considerable, especialmente en estados con alta diversidad forestal como Oaxaca.
Notificaciones Y Nivel De Riesgo En Oaxaca Por Plagas Forestales
Otro dato relevante del informe es el número de notificaciones emitidas. Oaxaca se colocó como la sexta entidad con mayor cantidad de reportes, con un total de 104 avisos. Esta cifra forma parte de más de mil 900 notificaciones registradas en todo el país.
Durante septiembre, la situación del estado se volvió más delicada. En ese mes, Oaxaca ingresó formalmente a la lista de entidades con riesgo alto por insectos descortezadores y riesgo muy alto por insectos defoliadores. Este cambio refleja un aumento en la presión sobre los bosques.
Aunque otros estados como Hidalgo, Michoacán, Estado de México, Durango y Puebla superaron a Oaxaca en número de reportes, la extensión del daño en territorio oaxaqueño sigue siendo la más amplia. Esto sugiere que, en algunos casos, las afectaciones abarcan áreas continuas de gran tamaño.
En conclusión, el panorama forestal de Oaxaca muestra señales claras de alerta. Si bien existen herramientas de monitoreo y detección, la magnitud del problema exige atención constante. De lo contrario, las plagas forestales podrían seguir avanzando y comprometer la salud de los ecosistemas a largo plazo.
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