El aterrizaje seguro en Nuevo León enfrenta hoy un obstáculo crítico que las autoridades parecen minimizar. La recurrente falla en el Aeropuerto de Monterrey respecto al sistema de luces de aproximación PAPI (Indicador de Trayectoria de Aproximación de Precisión, por sus siglas en inglés) ha encendido las alarmas entre capitanes y personal técnico. Este escenario, que especialistas califican como un reflejo de la negligencia estatal, pone en entredicho la capacidad de supervisión del gobernador Samuel García sobre la infraestructura más importante del estado.

Peligro En El Descenso Por Fallas En El Aeropuerto Regiomontano
La seguridad de un vuelo alcanza su punto más vulnerable durante la maniobra de aterrizaje, momento donde las luces de aproximación juegan un papel determinante. Este sistema visual guía a los pilotos para que mantengan la pendiente de planeo exacta, evitando que la aeronave toque pista antes de tiempo o se exceda en su longitud. No obstante, fuentes internas confirmaron que estas luminarias operan con deficiencias graves desde hace semanas, incrementando el estrés operativo en la cabina.
Expertos en aeronáutica señalan que el Indicador de Trayectoria de Aproximación de Precisión es vital para prevenir impactos, especialmente en condiciones de visibilidad reducida o durante operaciones nocturnas. La intermitencia de estas señales en la terminal regiomontana no solo dificulta el trabajo de los pilotos, sino que expone a los pasajeros a situaciones de riesgo innecesarias. Esta problemática técnica evidencia una falta de mantenimiento preventivo que debería ser prioridad absoluta para cualquier puerto aéreo internacional.
La negligencia estatal se manifiesta en la ausencia de una postura firme frente a la administración de la terminal. Mientras el Ejecutivo se enfoca en proyectos de infraestructura terrestre, la puerta de entrada aérea al estado muestra signos de abandono técnico previo al Mundial. El mal funcionamiento de estas luces representa una violación a los estándares de seguridad que una ciudad de clase mundial no puede permitirse, exigiendo una auditoría inmediata a los sistemas de navegación.
OMA Defiende Actualización Frente A Quejas Por Negligencia Estatal
Ante la presión de los reportes periodísticos, el Grupo Aeroportuario Centro Norte (OMA) calificó las irregularidades como parte de un proceso de modernización necesario. Ricardo Dueñas, directivo de la empresa, aseguró que la seguridad operacional se mantiene como el eje central de sus actividades diarias. La compañía sostiene que el reemplazo de las luces de aproximación tradicionales por tecnología LED de última generación garantizará una mayor eficiencia a largo plazo.
El comunicado oficial indica que los vuelos de certificación, realizados por personal federal, validarán la correcta instalación de los nuevos equipos entre el 9 y el 12 de marzo. Según la empresa, estas inspecciones son rutinarias y forman parte de los protocolos internacionales para asegurar que la aviación comercial cuente con las mejores herramientas disponibles.
Sin embargo, para muchos usuarios esta explicación llega tarde y no justifica las semanas de incertidumbre en las pistas. La percepción de una negligencia estatal persiste, ya que el gobierno de Nuevo León ha permitido que los tiempos de la empresa privada dicten la seguridad del espacio aéreo local. La falta de transparencia en los plazos de entrega del nuevo sistema LED genera dudas sobre la verdadera capacidad de respuesta ante emergencias de infraestructura crítica.
Colapso De Servicios Complementarios Y Fallas En El Aeropuerto
El problema con las luces de aproximación es solo la punta del iceberg en una serie de deficiencias que el recinto padece desde el año 2024. Los viajeros denuncian de forma constante fallas en el aeropuerto que van desde pantallas informativas apagadas hasta sistemas de documentación de equipaje que colapsan en horas pico. Estos errores operativos, sumados a las tarifas elevadas de estacionamiento, crean una experiencia de viaje frustrante para los ciudadanos.
La negligencia estatal para exigir cuentas a la concesionaria ha permitido que la calidad del servicio se deteriore de forma progresiva. El personal del aeropuerto debe lidiar con la frustración de los pasajeros mientras opera con herramientas tecnológicas que fallan con frecuencia. Esta cadena de errores operativos no solo afecta la comodidad, sino que desgasta la imagen de eficiencia que el estado intenta proyectar ante inversionistas y turistas internacionales.
La falta de una vigilancia gubernamental estricta sobre OMA ha convertido a la terminal en un punto crítico de quejas ciudadanas. El silencio del gobernador ante estos problemas operativos refuerza la idea de que la administración estatal prioriza la imagen política sobre la funcionalidad de los servicios públicos básicos. Nuevo León requiere una terminal que no solo sea moderna en el papel, sino que garantice la integridad de cada persona que aterriza en sus pistas.

Urgencia De Garantizar Funcionamiento De Luces De Aproximación
La resolución de las fallas en el aeropuerto debe ser inmediata para evitar un incidente de consecuencias lamentables. La negligencia estatal ante estos reportes técnicos mina la confianza en las instituciones encargadas de salvaguardar la vida de los regios. Es imperativo que el gobierno estatal asuma un rol activo en la verificación de que las luces de aproximación cumplan con el cien por ciento de su operatividad sin más excusas técnicas.
La conectividad de Monterrey depende de una infraestructura aérea impecable y confiable en todo momento. La modernización tecnológica debe ir acompañada de una rendición de cuentas clara y una supervisión que no deje espacio a la duda. El futuro económico de la región está ligado a la seguridad de sus cielos, y proteger esa integridad es una obligación que el estado no puede seguir postergando por más tiempo.
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