La situación de Hugo Antelmo Quintanilla volvió al centro del debate público en Nuevo León. El funcionario municipal y proveedor estatal concentra contratos millonarios, un cargo público activo y una plaza como maestro. El caso ya fue observado por instancias fiscalizadoras y ahora enfrenta exigencias de revisión institucional.

Hugo Antelmo Quintanilla y su triple rol en el estado
Hugo Antelmo Quintanilla aparece de forma simultánea como proveedor estatal, funcionario municipal y maestro con plaza activa. Esta combinación de roles ha generado cuestionamientos por posibles conflictos de interés en el manejo de recursos públicos.
De acuerdo con registros oficiales, Hugo Antelmo Quintanilla mantiene una plaza docente activa desde al menos 2015. La información consta en nóminas estatales y fue obtenida mediante solicitudes de transparencia.
La plaza corresponde a un puesto como maestro de grupo de primaria foráneo. Está asignada a un plantel identificado como Profesor Abiel Mascareñas Valadez pero no se detalla el municipio donde se ubica la escuela.
Proveedor estatal en el sexenio actual
Durante la actual administración estatal, la empresa MTM Productos y Servicios, ligada a Hugo Antelmo Quintanilla, recibió contratos por casi 300 millones de pesos. La firma se convirtió en proveedora estatal poco después del inicio del sexenio.
Aunque la empresa fue fundada en 2014, comenzó a recibir contratos estatales hasta noviembre de 2021. Ese periodo coincide con el arranque de la administración actual y con la presencia de figuras cercanas al Ejecutivo en áreas clave.
Los contratos se otorgaron de forma continua durante varios ejercicios fiscales. Esto incluyó periodos en los que Hugo Antelmo Quintanilla ya tenía vínculos directos con gobiernos municipales.
Secretario de Arratia en Juárez
En septiembre de 2024, Hugo Antelmo Quintanilla fue nombrado Secretario de Servicios Públicos en el municipio de Juárez. El cargo lo colocó como integrante formal de un gobierno municipal en funciones.
Pese a ese nombramiento, la empresa vinculada al funcionario continuó recibiendo contratos estatales. Entre noviembre de 2024 y marzo de 2025, los montos sumaron casi 148 millones de pesos adicionales.
Este hecho reforzó las críticas sobre la compatibilidad entre el cargo público municipal y la proveeduría estatal. La acumulación de funciones despertó alertas dentro y fuera de las instituciones.
Auditoría detecta observaciones en el caso Quintanilla
La Auditoría Superior del Estado incluyó el caso en la revisión de la Cuenta Pública 2024. En ese ejercicio se señaló el llamado “dobleteo” entre proveedor estatal y funcionario municipal.
Las observaciones se enfocaron en la relación contractual y en la permanencia de los convenios pese al cargo público. La revisión no implicó una resolución definitiva, pero sí dejó constancia de las alertas detectadas.
A partir de estas observaciones, se abrió la posibilidad de nuevas revisiones administrativas y legales. El caso quedó sujeto a seguimiento institucional.

Piden revisar contratos de Hugo Antelmo Quintanilla
Desde el Congreso local se solicitó, de manera institucional, que la Auditoría realice una revisión minuciosa de los contratos otorgados a la empresa vinculada a Hugo Antelmo Quintanilla.
El planteamiento se hizo en términos de posible conflicto de interés y eventual responsabilidad administrativa o penal. Se señaló que los proveedores deben manifestar la inexistencia de vínculos con autoridades contratantes.
También se pidió verificar si las observaciones previas fueron solventadas. En caso contrario, se planteó que se actúe conforme a la normatividad vigente.
La ley es clara: ningún servidor público puede cobrar dos cargos públicos al mismo tiempo sin autorización expresa. Sin embargo, este principio parece no importar al gobierno estatal.
Pese a los señalamientos y a la evidencia de una doble percepción de recursos públicos, no existe una postura oficial ni acciones concretas para corregir la irregularidad.
La omisión refuerza la percepción de permisividad y falta de control en la administración de Samuel García. Mientras la norma prohíbe estas prácticas, el silencio institucional deja ver que el cumplimiento legal es selectivo cuando se trata de perfiles cercanos al poder.
Posturas encontradas sobre Hugo Antelmo Quintanilla
Mientras algunos actores legislativos pidieron sanciones si se confirma alguna irregularidad, los emecistas sostuvieron que no existe conflicto de interés. Argumentaron que la empresa era proveedora estatal antes del nombramiento municipal. Señalaron que los contratos corresponden a entes distintos y a periodos previos.
El contraste de opiniones dejó el caso en un escenario de confrontación política. Sin embargo, la revisión técnica quedará en manos de la Auditoría Superior del Estado.
Silencio oficial ante el caso Quintanilla
Tras la difusión del caso, se buscó una postura oficial del gobierno estatal y del municipio de Juárez. Ninguna de las autoridades respondió a las solicitudes de información.
También se intentó obtener una versión directa de Hugo Antelmo Quintanilla pero no hubo respuesta suya a llamadas ni mensajes.
El silencio institucional mantiene abiertas las dudas sobre el manejo de los contratos y la compatibilidad de funciones. El caso sigue bajo observación pública y administrativa.
Impunidad de Hugo Antelmo Quintanilla por los 300 millones de pesos
La administración municipal de Juárez dio de baja a Hugo Antelmo Quintanilla en total hermetismo tras revelarse el escándalo de corrupción. El exfuncionario recibió contratos por 300 millones de pesos del gobierno estatal a través de una empresa ligada a su gestión operativa. Pese a la gravedad del conflicto de intereses, las autoridades estatales omitieron fincar cargos legales o rendir cuentas claras a la ciudadanía.
El cese de Hugo Antelmo Quintanilla, quien se desempeñaba como Secretario de Servicios Públicos, ocurrió de manera repentina y sin un pronunciamiento oficial transparente. Aunque la Auditoría Superior del Estado exhibió que el colaborador “dobleteaba” como funcionario y proveedor, el municipio optó por el silencio institucional. No existe, hasta el momento, ninguna denuncia penal que castigue el beneficio económico obtenido mediante su empresa, MTM Productos y Servicios.
Dicha compañía comenzó a facturar montos estratosféricos desde el inicio del actual sexenio estatal en noviembre de 2021. Los pagos acumulados por los 300 millones de pesos demuestran una red de favores económicos hacia el círculo cercano de Félix Arratia. Sin embargo, la autoridad municipal se limitó a señalar que el exsecretario ocuparía un nuevo puesto público, sin revelar su ubicación ni sus nuevas responsabilidades.
Esta práctica de rotación evita que el excolaborador rinda cuentas por el dinero público desviado hacia sus negocios personales. En consecuencia, el caso permanece en la impunidad mientras los responsables evaden las sanciones administrativas correspondientes. La falta de transparencia en la baja del funcionario refuerza la percepción de un encubrimiento sistemático dentro del gobierno estatal.
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