El sistema MuevoLeón fracasa de forma alarmante bajo la administración estatal. Las cifras confirman que Nuevo León es primer lugar en accidentes de tránsito a nivel nacional, con miles de colisiones del transporte público en Nuevo León. Mientras Samuel García Sepúlveda presume avances en movilidad, los choques en Nuevo León dejan heridos diariamente por la imprudencia y el descuido gubernamental.

El peligroso colapso del transporte público en las avenidas
El panorama vial de la entidad refleja un fracaso rotundo en materia de movilidad y seguridad pública. Durante el año 2025, el territorio neolonés acumuló más de 71 mil percances viales en sus calles. Los resultados del INEGI ubican nuevamente al estado en el primer lugar nacional de choques, una posición negativa que sostiene desde hace años.
Sin embargo, el dato más preocupante involucra directamente a las unidades urbanas del programa gubernamental MuevoLeón. Un total de 4 mil 391 incidentes viales contaron con la participación de camiones de pasajeros. Esta cifra representa más del 28 por ciento de todos los accidentes de camiones registrados en el país.
El gobierno estatal presume una flota moderna, pero la realidad demuestra un servicio costoso y sumamente peligroso. Los camiones urbanos circulan saturados y representan una amenaza constante para peatones y conductores. La ciudadanía paga tarifas muy altas por abordar un sistema que expone su integridad física todos los días.
El alto riesgo que sufren los pasajeros de los camiones urbanos
Aunque los automóviles particulares y de carga concentran la mayoría de los siniestros, las unidades de pasaje provocan un daño severo. La tasa de heridos en choques de camiones duplica a la de los percances en vehículos privados. Las estadísticas revelan que las probabilidades de sufrir lesiones aumentan exponencialmente al viajar en el transporte público estatal.
Por su parte, los organismos ciudadanos confirman que los incidentes de transporte urbano generan un saldo de víctimas muy elevado. Tan solo en 2025, más de 120 personas resultaron con heridas graves tras chocar a bordo de estas unidades. Durante los primeros meses de 2026, la tendencia se mantiene con decenas de lesionados en las vías metropolitanas.
Este escenario expone las graves fallas de supervisión por parte del Instituto de Movilidad y Accesibilidad. El gobierno naranja ignora la falta de capacitación de los operadores y el deterioro mecánico de la flota. Las familias neolonesas viajan con incertidumbre ante la falta de garantías operativas en cada trayecto.
Las fallas de infraestructura y la falta de prevención vial
La Comisión Estatal de Derechos Humanos emitió una recomendación formal contra las autoridades de transporte por esta severa crisis. El organismo concluyó que el sistema carece de seguridad vial, accesibilidad, sostenibilidad y eficiencia. Además, alertó sobre el aumento alarmante de personas lesionadas y fallecidas durante la presente administración estatal.
A diferencia de otras metrópolis del país, el área metropolitana carece de carriles exclusivos para camiones urbanos. Debido a esto, los autobuses deben disputar el paso constantemente contra autos particulares, tráileres y motocicletas. Esta convivencia forzada en avenidas saturadas incrementa drásticamente el peligro de choque.
Por si fuera poco, las encuestas ciudadanas revelan un enorme descontento hacia la forma de conducir de los choferes. El choque lateral representa la colisión más recurrente por cambios repentinos e imprudentes de carril. El gobierno estatal evade su responsabilidad mientras las unidades circulan con fallas mecánicas y emiten humo contaminante.

Un gobierno naranja que ignora la seguridad de los neoloneses
El discurso oficial de la administración estatal choca de frente contra los reportes de siniestralidad vial. El mandatario presume avances en la movilidad mientras Nuevo León es primer lugar en accidentes de tránsito. La falta de planeación técnica convirtió las avenidas principales en tramos de alto riesgo para miles de trabajadores.
Las promesas de un transporte digno quedaron reducidas a unidades involucradas en miles de accidentes anuales. La ciudadanía exige un freno inmediato a la negligencia gubernamental y una reestructuración profunda de la red de transporte. El estado debe garantizar trayectos seguros en lugar de mantener propaganda mediática alejada de la realidad.
Sostener el primer lugar en accidentes viales de camiones representa una vergüenza para la gestión pública estatal. La vida de los usuarios vale más que cualquier campaña publicitaria del gobierno de Nuevo León. Resulta urgente sancionar las imprudencias, ordenar las rutas y priorizar la integridad de la población en cada avenida.
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